Así nació Jesús por Ana Catalina Emmerich
Juan Carlos Elias • 29 de diciembre de 2025
Así nació Jesús por Ana Catalina Emmerick
La visión de Ana Catalina Emmerick sobre el nacimiento de Jesús era: bastante tarde cuando José y María llegaron hasta la boca de la gruta. La borriquilla, que desde la entrada de la Sagrada Familia en la casa paterna de José había aparecido corriendo en torno de la ciudad, corrió entonces a su encuentro y se puso a brincar alegremente cerca de ellos. Viendo esto, la Virgen dijo a José: “Ves, seguramente es la voluntad de Dios que entremos aquí”. José condujo el asno bajo el alero delante de la gruta; preparó un asiento para María, la cual se sentó mientras él hacía un poco de luz y penetraba en la gruta.
La entrada estaba un tanto obstruida por atados de paja y esteras apoyadas contra las paredes. También dentro de la gruta había diversos objetos que dificultaban el paso. José la despejó, preparando un sitio cómodo para María por el lado del oriente, donde el terreno se elevaba un poco. En el fondo de la gruta, a la izquierda, había un pesebre; más arriba, un hueco como una especie de nicho; y, en la pared, una abertura que comunicaba con otra gruta más pequeña. José recogió paja, hizo un poco de orden y preparó el pesebre.
María se arrodilló sobre la paja y se recogió en oración. José salió varias veces a buscar cosas. Trajo agua en una vasija; también atados de hierba seca. Todo lo disponía con una atención sencilla y cuidadosa. Después de un tiempo, José volvió a entrar, y María le dijo que se alejara un poco, pues se acercaba la hora. José obedeció; encendió la lámpara y la colocó en un sitio, y se retiró hacia la entrada.
Entonces, en el lugar donde María estaba recogida, apareció un resplandor. Yo vi a María envuelta en luz, como si toda su persona se transparentara. En ese instante, sin dolor y con un recogimiento profundo, dio a luz al Niño. El resplandor se hizo más intenso; parecía que todo el aire estaba iluminado. Vi al Niño Jesús sobre la paja, resplandeciente y como rodeado de gloria. María, en adoración, inclinó su rostro hacia el Niño; y José, al advertir el resplandor, se acercó con temor y reverencia. Ambos adoraron al Niño.
Luego María tomó al Niño, lo estrechó contra su pecho y lo contempló largamente, con un amor y una adoración que no se pueden expresar. José estaba también conmovido; se arrodilló y permaneció en silencio. Después, María colocó al Niño sobre la paja y lo envolvió en los pañales. José había traído telas y algunas cosas para este momento. Ella lo envolvió con cuidado y lo recostó.
Más tarde, José acercó el pesebre y colocó en él al Niño. El pesebre estaba dispuesto con paja limpia. Al colocarlo, María y José se pusieron a ambos lados y lo adoraron. Permanecieron allí, derramando lágrimas de alegría y entonando cánticos de alabanza. José llevó el asiento y el lecho de reposo de María junto al pesebre. Yo veía a la Virgen, antes y después del nacimiento de Jesús, arropada en un vestido blanco que la envolvía por entero. Pude verla allí durante los primeros días: sentada, arrodillada, de pie, recostada o durmiendo, pero nunca la vi ni enferma ni fatigada.
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La figura de San José ha resurgido con nueva fuerza en la conciencia de la Iglesia, especialmente tras la carta apostólica Patris Corde escrita por el Papa Francisco. Este documento no solo honra la paternidad de San José, sino que también lo propone como un modelo universal de fe, entrega y valentía silenciosa. En este artículo exploraremos las enseñanzas fundamentales de Patris Corde, desglosando la riqueza espiritual de San José y su relevancia como patrono de la Iglesia Universal y modelo para padres, trabajadores, y todos los fieles.

San José es una de las figuras más importantes en la historia de la salvación, pero su papel en la vida de la Virgen María y Jesús a menudo ha sido subestimado. Su matrimonio con María no solo fue verdadero, sino también un modelo de santidad y entrega absoluta a la voluntad de Dios. En este artículo exploraremos la es

San José es una de las figuras más importantes en la historia de la salvación, pero su papel en la vida de la Virgen María y Jesús a menudo ha sido subestimado. Su matrimonio con María no solo fue verdadero, sino también un modelo de santidad y entrega absoluta a la voluntad de Dios. En este artículo exploraremos la esponsalidad de San José, su papel como esposo y protector de la Sagrada Familia, y la relevancia de su ejemplo en el mundo actual.

San José es una de las figuras más enigmáticas y menos exploradas en la historia del cristianismo. Conocido como el esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús, su paternidad ha sido motivo de reflexión teológica a lo largo de los siglos. Su papel es fundamental en la historia de la salvación, y su vida nos deja enseñanzas profundas sobre la paternidad, la fe y la obediencia a Dios.
En este artículo, exploraremos qué significa la paternidad de San José, su papel en la vida de Jesús y la importancia de su ejemplo para los cristianos de hoy.

¿Qué tan bien conocen a San José? ¿Comprenden su grandeza? ¿Recurren a él en busca de ayuda para la vocación que tienen como hombres católicos? Dadas las condiciones del mundo y los problemas particulares que enfrentamos, estoy convencido de que, hoy, con claridad y devoción, Dios quiere que dirijamos nuestros corazone






